Cómo transformar residuos en recursos, qué lugar pueden ocupar el compostaje y la lombricultura y de qué manera avanzar hacia una gestión más sostenible del ambiente fueron algunos de los temas que reunieron este fin de semana a especialistas y referentes de distintos lugares en la Sociedad Rural de Durazno, en Santa Bernardina.
El departamento fue sede del 1.er Congreso de Lombricultura, Compostaje y Economía Circular, una primera experiencia organizada por la Asociación de Lombricultores del Uruguay que permitió intercambiar conocimientos y experiencias sobre prácticas vinculadas al tratamiento de residuos y al aprovechamiento de materiales que, bajo otros modelos de gestión, terminan simplemente descartados.
La actividad puso así en un mismo espacio cuestiones que forman parte de una discusión ambiental cada vez más amplia: la clasificación de los residuos, su valorización, el compostaje y las alternativas para mejorar su disposición final.
Durante la apertura oficial, el intendente de Durazno, Dr. Felipe Algorta, destacó la importancia de que el departamento reciba un encuentro de estas características y señaló que el intercambio con personas provenientes de distintos lugares puede servir también para conocer experiencias que luego puedan ser aplicadas localmente. «Recibir este congreso nos genera un compromiso enorme para adelante», afirmó.
Algorta sostuvo que su participación en la actividad tenía, sobre todo, una intención de aprendizaje. «Vengo a aprender, vengo a escuchar, porque además tengo las ganas de aplicarlo», expresó, al referirse a los conocimientos y experiencias presentados durante el encuentro.
La referencia al aprendizaje estuvo acompañada por una reflexión más amplia sobre la relación con el ambiente. Para el intendente, el cuidado de la naturaleza también requiere modificar hábitos y prestar atención a lo que ocurre en el entorno cotidiano.
«La naturaleza es sabia, la naturaleza nos enseña», sostuvo, antes de plantear la importancia de observar y animarse a experimentar con nuevas alternativas.
La realización del congreso también contó con el respaldo del Gobierno de Durazno, la Asociación de Lombricultores del Uruguay y el Ministerio de Ambiente.
Desde la organización destacaron especialmente el apoyo recibido por parte de la Intendencia y del equipo de Medio Ambiente para concretar esta primera edición. También valoraron que la propuesta pudiera seguirse tanto de manera presencial como en línea, ampliando el alcance del intercambio.
Más allá de las exposiciones y experiencias compartidas durante el fin de semana, el encuentro dejó planteada una discusión que tiene una dimensión particularmente cercana para cualquier comunidad: qué ocurre con los residuos después de que dejan de ser útiles para quien los genera.
En ese terreno aparecen alternativas como la lombricultura y el compostaje, vinculadas a la valorización de residuos orgánicos, dentro de una concepción más amplia de economía circular.
Para Durazno, el congreso funcionó como una instancia de capacitación e intercambio, pero también como una señal de que la gestión de los residuos comienza a ser abordada desde una perspectiva que busca ir más allá de su simple disposición final.
El desafío, planteado en el marco de la actividad, pasa por avanzar en clasificación, valorización y disposición de los residuos y por incorporar conocimientos y experiencias que permitan construir una gestión ambiental más sostenible en el departamento. En esa línea, el jefe comunal duraznense hizo algunos anuncios, que publicamos en nota aparte.

