Frente a la baja de la natalidad, fenómeno demográfico que incide en la matrícula de educación inicial y primaria y, por ende, en el promedio de alumnos por grupo, las autoridades educativas prevén la continuación de la política de transformación de escuelas comunes a la modalidad de tiempo completo. En 2026, se concretó el cambio de 17 centros educativos, cifra sin precedentes, el objetivo es superar esa meta el próximo año.
La Dirección de Planificación Educativa, de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), realizó el seminario Evolución y Proyección de la Matrícula de Educación Inicial y Primaria y sus Implicancias para la Planificación Educativa. En esa jornada, este jueves 17, los jerarcas analizaron los últimos 20 años y la perspectiva a 2035 para reflexionar sobre las posibilidades, en un contexto de baja natalidad del país.
La investigadora de la División de Investigación, Evaluación y Estadística de la ANEP Tania Biramontes explicó que la baja más importante en la matrícula se observa en las zonas más vulnerables —sobre todo, en la periferia de la capital—, y en todos los tipos de escuelas, excepto en los centros de tiempo completo, que presentan una alta demanda específica.
Por otro lado, las previsiones en enseñanza primaria muestran un descenso de la matrícula en los próximos diez años. En educación inicial, en particular, se estima una reducción hasta 2030, con un leve incremento en años posteriores. Según un análisis del Instituto Nacional de Estadística (INE), el cambio en la tendencia responde a una repercusión de la tasa global de fecundidad, por una postergación en la edad de la maternidad.
La baja de la matrícula como oportunidad para una educación más personalizada
Tras la presentación de los datos, la directora general de Educación Inicial y Primaria, Gabriela Salsamendi, aseguró que este diagnóstico permite proyectar la continuación de la política de ampliación de tiempo educativo. Sobre ese punto, recordó que 17 escuelas fueron incorporadas a la modalidad de tiempo completo y adelantó que en 2027 se superará ese número.
“La baja de la natalidad tiene como consecuencia la baja de matrícula y esto reduce el promedio de alumnos por grupo y por escuela”, indicó. En los grupos que abarcan los primeros años de vida, de 5.380 de educación inicial de nivel 3, 4 y 5, solo 21 están integrados por más de 30 estudiantes, menos del 0,5%. En el otro extremo, muchos presentan un promedio de 17 alumnos.
Esto permite ampliar la cantidad de espacios disponibles y contar con más recursos humanos, además de extender esta propuesta novedosa de ampliación del tiempo en centros educativos, que atiende una necesidad de la población, reflexionó.
Redistribución de recursos: Más escuelas de tiempo completo y respuestas para primera infancia
El presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, sostuvo que los insumos presentados en el seminario son relevantes para definir políticas. Con respecto a la situación actual, recordó que el 30% de los niños nacen en hogares con ingresos menores, los definidos como «por debajo de la línea de pobreza», y que hay un conjunto demandas hacia el sistema educativo de cuidados, con un desafío de cobertura en la primera infancia.
“Eso hay que traerlo a la conversación, porque es lo que permite el ajuste de políticas que han sido difíciles de ajustar”, señaló, sobre todo, para el tramo de 0 a 2 años. Por este motivo, explicó, hay un conjunto de recursos que pueden ser redistribuidos.
Por otra parte, en alusión al cambio de la modalidad a tiempo completo, recordó que este año fue el que más escuelas se transformaron en la historia del país y manifestó que seguramente 2027 también lo será.
En el seminario también participaron la consejera de ANEP Elbia Pereira; el director ejecutivo de Políticas Educativas de la ANEP, Antonio Romano, y, por la Dirección Sectorial de Planificación Educativa, Andrés Peri y Santiago Cardozo.

