El edil nacionalista Andrés Pereyra planteó en la Junta Departamental de Durazno, este jueves 24 de setiembre, una serie de medidas para mejorar la movilidad en la esteña localidad duraznense. El pedido, respaldado por firmas de vecinos, incluye reductores de velocidad, señalización, cruces peatonales y una visita técnica para identificar los puntos críticos.
La seguridad vial en Blanquillo llegó a la Junta a partir de una preocupación que los lugareños experimentan a diario: cómo desplazarse con mayor seguridad por una localidad donde aumenta la circulación de vehículos y en distintos sectores faltan veredas y señalización suficiente.
El edil del Partido Nacional, Andrés Pereyra, presentó el planteamiento durante el primer punto del orden del día de la sesión ordinaria. Su intervención puso el foco en las condiciones de movilidad de niños, estudiantes, personas mayores y familias que, en determinados tramos, deben compartir la calzada con automóviles, motos, camionetas y camiones.
La propuesta no se limita a una única medida, sino que plantea una serie de intervenciones destinadas a prevenir situaciones de riesgo y mejorar las condiciones de circulación en distintos puntos de Blanquillo.
Reductores de velocidad y señalización en zonas de circulación peatonal
Entre las solicitudes formuladas por el curul se encuentra la instalación de reductores de velocidad frente a la escuela y en otros sectores donde existe una alta circulación de peatones. La medida apunta a atender especialmente los lugares en los que el tránsito vehicular coincide con el desplazamiento de niños y otros usuarios de la vía pública.
Pereyra también pidió una señalización visible de los centros educativos, con el objetivo de advertir a los conductores sobre la presencia de instituciones donde se concentra el movimiento de estudiantes y familias.
Otro de los aspectos incluidos en el planteamiento refiere a las señales de PARE. Solicitó que estén correctamente ubicadas y que se mantengan en condiciones adecuadas, de manera que puedan cumplir su función en las intersecciones de la localidad.
A estas medidas se suman la instalación de cruces peatonales y señalización horizontal, como parte de una propuesta orientada a ordenar la circulación y ofrecer referencias más claras a quienes transitan a pie o en vehículos.
El problema de los tramos sin veredas
La falta de veredas constituye otro de los puntos centrales de la preocupación trasladada al legislativo. En los sectores donde no existen recorridos peatonales seguros, los vecinos deben desplazarse en condiciones que los acercan a la circulación vehicular.
En ese sentido, el planteamiento incluye la búsqueda de soluciones para los peatones en los tramos que actualmente no cuentan con veredas. La solicitud procura que la movilidad de quienes caminan no dependa exclusivamente de compartir la calzada con los vehículos.
La situación adquiere particular relevancia en una localidad donde conviven diferentes tipos de tránsito y donde el desplazamiento cotidiano de estudiantes, personas mayores y familias forma parte de la actividad habitual.
Pedido de un relevamiento técnico con responsables y plazos
Además de las intervenciones específicas, Andrés Pereyra solicitó un relevamiento de los puntos críticos de Blanquillo, acompañado por un plan de trabajo que establezca responsables y plazos.
La propuesta busca que las necesidades identificadas puedan ser evaluadas de manera concreta, con una planificación que permita determinar las soluciones posibles y el seguimiento de las acciones.
El pedido fue acompañado por firmas de vecinos, quienes plantearon también la necesidad de una visita técnica a la localidad. La instancia permitiría observar las condiciones de circulación directamente en el territorio y valorar los problemas señalados por la comunidad.
La solicitud de una evaluación en el lugar apunta a que las decisiones sobre seguridad vial se apoyen en las características específicas de cada tramo y en las dificultades que los vecinos enfrentan durante sus desplazamientos.
Una intervención que apunta a prevenir
Al fundamentar su planteamiento, el edil puso el acento en la necesidad de actuar antes de que se produzcan hechos que después deban lamentarse. La prevención, en este caso, se vincula con la adopción de medidas de infraestructura, señalización y organización del tránsito que contribuyan a reducir las situaciones de riesgo.
El pedido trasladado a la Junta Departamental reclama respuestas concretas para este pueblo del interior, presencia institucional y soluciones que permitan mejorar las condiciones de circulación de los vecinos, con especial atención a quienes se desplazan a pie y a los sectores donde la convivencia entre peatones y vehículos presenta mayores dificultades.

