La edil del Partido Nacional, Libertad Pintos, expresó en la Junta Departamental su satisfacción por la reciente adquisición del Molino Caorsi por parte de la Intendencia de Durazno, una decisión que, según señaló, permite preservar un edificio que forma parte de la memoria productiva y afectiva de varias generaciones del departamento.
Pintos recordó especialmente el vínculo que muchas familias del medio rural mantuvieron durante décadas con el antiguo molino. Contó que, cuando vivía en el campo y se plantaba trigo, era habitual trasladar la producción hasta lo Caorsi, una experiencia que, dijo, dejó numerosos recuerdos asociados al trabajo y a la vida de aquellos años.

Para la edil, cuando el molino dejó de recibir la atención de otros tiempos comenzó a instalarse la posibilidad de que fuera demolido. Esa perspectiva, sostuvo, generó una sensación que iba más allá de la pérdida de una construcción: significaba desprenderse de una parte de la identidad de la ciudad.
“Era como que nos quitaran una parte de nuestra identidad”, resumió Pintos, al referirse al significado que el edificio conserva para quienes lo conocieron en actividad y para quienes crecieron vinculados a su entorno.
Por eso consideró especialmente significativo que la Comuna duraznense haya concretado su adquisición y pueda avanzar ahora con los proyectos previstos para el lugar. Según indicó, existen iniciativas que ya habían sido consideradas por el gobierno departamental y que actualmente están en manos de profesionales vinculados a la planificación de la intervención.
En ese punto, Pintos se refirió a una discusión planteada anteriormente en la Junta sobre la posibilidad de realizar llamados a arquitectos de todo el país para intervenir en proyectos de este tipo. Su posición fue que, tratándose del Molino Caorsi, una construcción que considera estrechamente ligada a la historia de Durazno, también debe valorarse el conocimiento de profesionales del departamento.
La nacionalista cuestionó así que para definir qué hacer con el antiguo molino se recurriera necesariamente a profesionales provenientes de otros puntos del país. “¿Será que no quieren a Durazno?”, planteó durante su intervención, antes de señalar que ella sí quiere al departamento y que considera importante que profesionales locales puedan participar en una obra de estas características.
Pintos sostuvo que el arquitecto duraznense que actualmente está encargado de buena parte de la planificación de la intervención conoce el proyecto y que, a su entender, permitirá llevar adelante las ideas que el intendente Algorta había manejado para el edificio. En su exposición vinculó ese proceso con las gestiones realizadas por el jefe comunal para concretar la adquisición del inmueble.
La edil destacó que la recuperación del ex molino y silos Caorsi no representa solamente la posibilidad de conservar una construcción antigua, sino también de mantener visible un lugar que remite a una etapa de la producción y del trabajo que, según recordó, fue significativa para el departamento.
En ese sentido, volvió sobre el valor de los recuerdos que genera el molino entre quienes durante años llevaron allí el trigo producido en el medio rural. Para Pintos, conservar el edificio significa también conservar parte de esas historias y de la relación que distintas generaciones tuvieron con el trabajo agrícola y con la ciudad.
Su intervención se produjo pocos días después de concretada la adquisición por parte de la Intendencia. Por esa razón, señaló que quiso dejar expresada públicamente su satisfacción por el paso dado y por la perspectiva de que el inmueble pueda ser recuperado de acuerdo con los proyectos que se venían manejando.
Al finalizar, Pintos agradeció la posibilidad de referirse al tema en la sesión y volvió a destacar la gestión que permitió que el Molino Caorsi pasara a manos de la Intendencia. Su deseo, expresó, es que el edificio pueda seguir formando parte del paisaje de Durazno durante muchos años y que las futuras generaciones también puedan reconocer en él una parte de la historia del departamento.
“Gracias al intendente que logró que el Molino Caorsi siga siendo nuestro y que lo podamos seguir viendo por muchos, muchos años más”, concluyó.

