La decisión de complementar el nombre del Parque de la Hispanidad con el del Dr. Raúl Iturria Igarzábal desató una de las conversaciones más intensas en redes sociales durante los últimos días. Tanto la publicación que anunciaba el ingreso de la propuesta a la Junta, como la que informó su aprobación, reunieron varias decenas de comentarios donde convergieron la admiración, la crítica constructiva y la defensa de la identidad local.
Tras un proceso de curación, donde se descartaron aquellos comentarios que confundían libertad de expresión con agresión, presentamos un resumen de las seis posturas que marcaron este debate, matizando cada categoría con algunas voces textuales de los lectores.
Los defensores acérrimos del homenaje
Este sector, mayoritario en la conversación, celebró con genuina emoción el reconocimiento. «Gracias señores ediles por acordarse de quien hizo tanto por Durazno y su gente, merecido reconocimiento», expresaba uno de los primeros comentarios. Otros añadían: «Excelente!!! Muy merecido Homenaje !!!» y «Más que merecido reconocimiento al Dr. Raúl Iturria».
Las referencias a su calidad humana fueron constantes: «excelente ser humano, agradecida siempre por lo que hizo por mi», mientras muchos recordaban su gestión: «fue y será por lejos el mejor intendente que tuvo Durazno». El argumento del reconocimiento en vida resonó fuerte: «Lo mejor que pueden hacer y ahora en vida», «Se lo merece Iturria hizo mucho por nuestro Durazno».
Los conciliadores: «el escenario sería mejor opción»
Una posición matizada pero muy presente sugirió alternativas al planteamiento oficial. «Estaría bueno ponerle al escenario Dr. Raúl Iturria, más que merecido!!!!», proponía una lectora. Otra argumentaba: «El Parque de la Hispanidad ya tiene su historia también. Todos lo conocen con ese nombre. El escenario sí estaría bueno llevara el nombre del Sr.». Esta postura buscaba equilibrar tradición y reconocimiento: «Está súper, él se lo re merece, pero porque no le ponen ese nombre al escenario, por ejemplo, ya que el parque está identificado así… Hispanidad». El sentido práctico también aparecía: «comparto tu opinión de ponerle ese nombre al escenario muy merecido». «Por lo que recuerdo hasta el año 2000 ese era el campo del Abasto, con una hermosa entrada de piedra y quincho, pero nunca se hicieron actividades, hasta que trajeron el Festival», matizó una seguidora.
Los cuestionadores de prioridades
Con tono de reclamo, este grupo dirigió la mirada hacia otras necesidades. «No tienen otra cosa más importante que reunirse para darle nombre a un lugar q ya tiene nombre?», cuestionaba una vecina, añadiendo: «De paso hubieran planteado el arreglo de la calle del costado d la ruta que no hay quien ande, eso es importantísimo». Otro comentario reflejaba frustración acumulada: «Hace 18 años que espero el cartel con el nombre de la calle desembarco de los 33 y no tienen carteles».
El reclamo por mantenimiento también se hizo oír: «Mejor que se dediquen arreglar los juegos en la parte de al lado de la pista de motos, meses hacen que están rotas las hamacas y la que no atada con alambre, una vergüenza».
Los protectores de la identidad tradicional
Firmes en sus convicciones, este sector defendió la denominación original: «El parque ya tiene nombre Parque de la Hispanidad», afirmaba una usuaria, mientras otra sentenciaba: «No quieran desvestir un santo para vestir otro». La conexión cotidiana con el espacio aparecía en comentarios como: «Mira cuando te inviten un domingo y te digan ‘ché vamo al parque del Dr. Raúl iturria’ a tomar unos mates… dudoso, apenas le decimos el parque». La esencia popular del nombre se defendía con: «El parque de la hispanidad se va seguir llamando parque la hispanidad… El pueblo lo tiene que decidir».
Los que recordaban a otros protagonistas
Esta perspectiva buscó ampliar el reconocimiento. Merecido homenaje en vida, pero no olvidarnos de Jesús C. Correa que le dio la idea a Vidalín de hacer allí el Festival de Folclore, y luego vendrían el Pilsen Rock, el Encuentro Gaucho y tantas otras actividades y atracciones.
«Opino que debería llevar el nombre del Churrero Castro, que fue el gran visionario de ese hermoso espacio», proponía otro ciudadano. Un conocido respaldaba: «Castro fue quien les dijo primero de la idea del parque la Hispanidad». Sin embargo, amigos de estos últimos comentaristas contestaron que hay que proponer lo verificable, y recordaron con cariño al trabajador propuesto.
Los históricos recuerdos políticos
Aunque minoritaria, esta línea introdujo matices sobre la década del 70. «Era gobernante cuando la dictadura tomó el poder», expresaba un usuario, generando muchas respuestas en contrario, entre ellas: «Fue electo por la gente, tuvo que irse cuando llegó la plana militar, que no es lo mismo». Otros contestaron molestos a la crítica de una sola persona que seguía atado a su postura: «Qué tiene que ver eso?, «El no fue guerrillero»… El intercambio continuaba: «por que no te lavas la boca con agua Jane antes de hablar del Doctor?… Excelente persona, creador del Festival de Folklore, los Juegos Recreativos, y de tantas obras del departamento». «Apoyó el plebiscito para que la dictadura siguiera», agregó otro. «Recuerda -contestó una señora- en el año 1990 volvió a ganar en plena democracia, qué mejor señal del aprecio popular», «fue dos veces intendente electo, dos veces ministro y senador», matizó una lectora… Esta categoría mostró cómo los reconocimientos públicos activan memorias históricas que permanecen vigentes en el imaginario colectivo.
Comentario final
El torrente de opiniones demostró que en Durazno la ciudadanía mantiene una relación vibrante con su espacio público y sus figuras históricas. Las más de 200 intervenciones -aquí representadas en su versión más constructiva- revelan una comunidad que intercambia con pasión pero también con profundo sentido de pertenencia. Lejos de los excesos que suelen caracterizar las redes sociales, esta conversación mostró a un pueblo que defiende sus símbolos, cuestiona a sus autoridades y participa activamente en la construcción de su memoria colectiva.
—La noticia original
Gobierno de Durazno nominó “Parque de la Hispanidad – Dr. Raúl Iturria Igarzábal” al tradicional espacio público
En su sesión de este jueves a la hora 20:00, la Junta Departamental de Durazno aprobó por mayoría (29 en 31 *) la designación del actual Parque de la Hispanidad con el nombre “Parque de la Hispanidad – Dr. Raúl Iturria Igarzábal”.
La iniciativa, impulsada por la Intendencia Departamental y presentada en la legislatura anterior por el edil Julio Díaz López, fue analizada por la Comisión de Obras Públicas y Nomenclatura. El proyecto busca rendir homenaje al principal creador e impulsor del parque, inaugurado el 11 de octubre de 1992 como símbolo de unión cultural entre los pueblos hispanoamericanos y España.
Durante la sesión, varios ediles tomaron la palabra para destacar la figura del ex intendente, ministro y senador, de 90 años, quien tras su retiro de la política ha dedicado su tiempo a la escritura y la investigación sobre temas vinculados al folclore. Carlos Torres, Martín Vidalín, Marcos Motta, Libertad Pintos, Juan Andrés Bruno y Gabriel Díaz Landoni, expresaron su reconocimiento al homenajeado.
El informe remitido al plenario señala que Raúl Iturria fue una figura clave en la gestación del parque, considerado un emblema de la identidad duraznense y de su vocación integradora. “La propuesta no sustituye el nombre actual -aclara el documento-, sino que lo complementa para destacar la figura de quien dio forma a su espíritu y legado”.
Previamente, el proyecto obtuvo informe favorable de los ediles Raúl Curbelo (Frente Amplio), Martín Vidalín y Marcos Motta (Partido Nacional), y quedó oficialmente aprobado este jueves 16 de octubre de noche.
* Según la emisión en directo por Youtube

