Tal como se temía, la plaga del picudo rojo sigue avanzando sobre el patrimonio verde de Durazno. Este lunes 25, personal municipal trabajó en la plaza Independencia retirando no una, sino dos palmeras afectadas por el insecto.
Los ejemplares estaban ubicados justo frente a la iglesia San Pedro y a la biblioteca Scaffo, dos puntos emblemáticos que, junto con la fachada de la parroquia y el monumento central, conformaban una de las postales más reconocidas de la ciudad.
En total, son tres las palmeras que se han debido extraer en lo que va del año. La primera fue el 29 de abril, cerca del quiosco La Pausa. Las dos de este lunes se suman a esa lista.
Mientras tanto, otro ejemplar ubicado en la plaza Sarandí continúa en observación. Las autoridades vienen aplicando desde hace tiempo medidas preventivas y acciones puntuales para frenar la propagación, pero el control del coleóptero se vuelve cada vez más complejo debido a su propia biología.
La imagen que deja a su paso, repetida en distintos puntos de la ciudad (avenidas Churchill y Apolo, rotonda Joaquín Suárez y Ruta 5), no es solo la de ejemplares vencidos, es también la de un paisaje urbano que empieza a desdibujar una parte de su identidad.
Video con narración vía X
🌴⚠️El picudo no para: hoy lunes 25, otro pedazo del paisaje que se va. Te lo contamos en voz baja… pic.twitter.com/pwBkvc3wDW
— DURAZNO DIGITAL (@duraznodigital) May 25, 2026


